viernes 8 de mayo de 2009

REENCUENTRO EN UNA HOJA DE PAPEL



Una tarde de enero pero en 1969, en Buenos Aires hacía mucho calor.
Tremendo calor...casi insoportable.
Mi vecino Fabián y yo a diferencia de otras veces, no estábamos pateando la pelota en la calle.
Aquella tarde habíamos juntado muchas revistas viejas e intentábamos venderlas en la puerta de su casa. Queríamos sacar algunas monedas para jugar al flipper, pero en la calle solamente estábamos la chicharra, su perro Bumer y nosotros.


La madre de Fabían, nos llamó a tomar la merienda y corriendo, cambiamos la frustración de una mala tarde en las ventas, por un refrescante vaso de leche chocolatada con vainillas.

En aquellos días no existía la PlayStation, y aunque se podía jugar en la calle sin que te roben o te maten, el calor te incitaba estar adentro. Nos entreteníamos mirando siempre los mismos álbumes de figuritas con las glorias del futbol de aquellos años. Mi amigo siempre se jactaba que sus padres le compraban muchas figuritas y asi, lograba antes que nadie tener todos los equipos completos en su colección.

Pero esa tarde yo estaba algo disperso...

No se si era que ya estaba harto de ver siempre las mismas figuritas, o el calor, o un tema musical que provenía del cuarto de arriba y que se repetía una y otra vez. Un tema con un ritmo bien movido y cantado por una voz chillona, que tiempo después supe que se trataba de Mick Jagger.

Le pregunté a Fabián, si no le molestaba escuchar siempre el mismo tema y me respondió meneando la cabeza:
"Es la tonta de Nancy", mi hermana se pasa horas escuchando el mismo disco.
En ese mismo momento, llegó a mi nariz un perfume que despertó en mí muchas sensaciones, entre ellas: CURIOSIDAD. Y como mi amigo decía que su hermana era una tonta, pues sentí la necesidad de ver que tontería estaría haciendo pero, para no quedar como tonto, no le dije que quería conocer a Nancy, sino que le dije que iba al baño y que enseguida regresaba.
Subí las escaleras sigilosamente, imaginándome James Bond en una misión secreta.
Con la garganta seca y el corazón a punto de salirme por la boca, seguí la música y el perfume que me indicaban el camino.
Cuando llegue hasta la puerta del cuarto, finalmente la misión secreta se develó...
¡AHI ESTABA LA TONTA!.
Una rubia como de unos quince años en traje de baño turquesa, (yo tenía ocho) que bailaba, con movimientos espasmódicos al ritmo de una música que parecía recrear un ataque de epilepsia.
La ví , y no quiero caer en una frase hecha ni en cursilería, pero lo que sentí era un conjunto de sensaciones desconocidas para mí, entonces "Mi vida se detuvo".
Aunque ella bailaba frenéticamente, yo la veía como en cámara lenta. Era tan hermosa y la estaba pasando tan bien que no quería que ese baile se terminara.
Quedó grabada su imagen en mis pupilas para siempre, como un fotograma.
Moviendo su cabeza, con su cabello revuelto y caído sobre sus ojos verdes, ella me vió, y sorprendida, ahogó un pequeño grito, que terminó su perfomance cerrando la puerta del cuarto con una sonrisa socarrona.
Ahí quedamos frente a frente, solamente una puerta cerrada y yo, un niño nuevo que siente cosas ahí abajo y deseando en vano que la puerta se abra otra vez. Cerré los ojos y traté sin éxito reconstruir su silueta y el baile sobre esa puerta cerrada, y me quedó solo angustia.
Desde ese momento, supe que yo ya no era el mismo.
Un montón de sensaciones nuevas, hicieron que en mi entrepierna sucediera por primera vez el descorchar a la virilidad, y esos momentos jamás se olvidan, especialmente porque pasé muchas noches sin dormir, y mis intereses en el sexo femenino fueron creciendo en mí como una bola de nieve.
Aquella tarde empecé a dejar de ser un pibe y empecé a ser un muchacho. Hoy soy un muchacho "verde" jejejejee.
Bueno, pasaron muchos años de aquella tarde, y no supe mas de Fabián, ni de Nancy.
Pero ayer, en un trozo de papel cualquiera, se produjo el reencuentro.
Un lápiz, el tema "Around & around" de los Rolling Stones sonando en mi computadora y mi memoria emotiva, materializaron el momento en que descubrí a Nancy con la calidez y el detalle de una foto Kodak, de esas que imprimían la fecha al costado, sobre el borde blanco.
Dejé fluir esa sensación, viajé en el tiempo hacia aquella tarde, y la dibujé tal como la recuerdo en pleno baile pero sin mi descorche a la virilidad (Pero estuvo muy cerca). Y me emocioné con aquellos recuerdos de la niñez
Casi sin darme cuenta, garabateé otro rostro justo debajo de su mano que no tengo idea a quien pertenece.
Repito, deje fluir.
Pero mirándolo detenidamente, ese rostro desorbitado y sin cara...solamente una expresión al viento, puede ser mía.
No lo niego, yo pude haber tenido esa expresión en mi rostro.
O fue cuando vi a semejante rubia bailando solo para mí, o fue cuando mi amigo Fabián decía una y otra vez..."Mi hermana es una tonta".

miércoles 26 de noviembre de 2008

HOLA MEXICO!!!

Hola cuates!!!
Desde hace un tiempo, he observado que varios lectores de distintas partes de México me han honrado con su visita en el cuento:
"El Policía, el Mendigo y yo".
Escribí ese cuento en base a una vivencia personal que me ha dejado esa enseñanza:
"Todos estamos en el mismo tren". ¿No creen ustedes que es esto cierto?.
Me gustaría mucho saber que opinan al respecto.
Les ha gustado?
Que impresión les ha dejado este cuento?
Sientanse libres de dejar sus comentarios y/o críticas.
Sean bienvenidos.

Eduardo J. Navarta

viernes 25 de julio de 2008

EL PUNTO MEDIO


Despues de largas y acaloradas discusiones la relación había llegado a su fin.
Ya no se soportaban ni el uno ni el otro y decidieron separarse, para hacer cada uno su camino.
Los reproches eran siempre los mismos:

"...Eres muy racional, todo tienes que pensarlo"...Que aburrido!

"...Siempre me traes reproches y malos recuerdos". ¡Basta de atormentarme!

"Vos siempre hacés lo que yo te digo, y siempre será así".

"Yo quiero conseguir esto, y nunca puedo. Vos tenés la culpa"

"...Jeh! y claro que no lo conseguirás...Si ni siquiera sabes que es lo que querés".

Y las mismas frases y reproches, se repetían una y otra vez hasta que el día finalmente llegó. Tomaron coraje, abrieron la puerta, se dijeron adios y uno salió hacia la izquierda y el otro hacia la derecha.
Uno mientras avanzaba, pensaba: "Fue lo mejor, ya no daba para mas".
El otro no podía pensar, a decir verdad, apenas podía caminar casi por reflejo, acompañado de una sensación de vacío.
Pero tanto uno como el otro, decidieron que era tiempo de farrear y fueron por unas copas.
Como broma del destino y la causalidad, coincidieron tanto en la idea como asi también en el bar.
Ambos llegaron y se sentaron enfrentados pero en distintas mesas. Con fastidio, simularon no verse.
Entonces llegaron el whisky, un puro cubano y una bella mujer.
El whisky, se presentó con la gentileza del escocés y dijo:

- Bebe un trago, respira profundamente y al exhalar, sentirás la nobleza de mi guarda.

Él bebió y bebío y bebió pero como si bebiera agua y no sintió la nobleza del whisky.
El whisky entonces, ante el inmutable bebedor, fue a la mesa de enfrente y repitió su invitación gentil.

-Vamos bebe- Le sugirió -

Pero su invitado le dijo:

¿No puedo, no ves que no puedo?. Y sobre la mesa quedo el vaso medio lleno con un hielo que giró hasta derretirse.

El whisky se retiro a la barra y allí se quedó.

Entonces, el puro cubano con su frescura y humor caribeño se acercó moviendo su anilla y rozando lentamente la nariz del solitario, se quitó en sombrero y rió:

-Oye chico, di que te gusta mi perfume veldá? - Dijo el cubano.

-El wiskito solo está muy bien, pero si lo combinas con mi humo...¡Tanto mejor!

Y de la mesa de enfrente, con el vaso sin tocar, observaba la escena mordiéndose de envidia.
Pero a pesar de tan irresistible invitación, nada parecía conmoverlo, entonces se acercó la bella mujer, moviendo sus caderas y haciendo sonar sus finísimos tacos sobre el gastado piso del bar.
Tomo el puro, y con sus finos dedos se lo ubico en la boca, lo encendió y con voz sugestiva, le susurro al oído:

-Aspira, y deja que el humo juegue con tu paladar...

Él así lo hizo, pero con la mirada perdida, exhaló el humo con tan poco placer como si suspirara de fastidio.
La mujer, le quitó el puro y con su felino andar, se dirigió sonriendo a la mesa de enfrente pero, al ver que sentado a la mesa ni siquiera había probado el whisky, se encogió de hombros, tomó el vaso y con el puro en sus labios lanzó una bocanada de humo y se marchó.
En el techo del bar, el humo se acumuló indeciso sin saber que hacer. Iba a irse por la ventana pero, al ver a los dos "ex" pasándola muy mal en sus soledades, decidió tomar cartas en el asunto.
Ahí estaban, por separado, cada uno en su mesa y enfrentados:
El hombre y su cerebro.

El reflejo y la razón.

La carne y el alma.

Entonces el humo, tan viejo como el hombre y la creación, con su experiencia trató de mediar en el conflicto.
-Vamos muchachos, no pueden estar mucho tiempo el uno sin el otro, se necesitan mutuamente - Exclamó.
El hombre molestó arremetió:

"Cada cosa que quiero hacer, él me dice ¡cuidado!, ¡piénsalo bien!...¡recuerda!!...piensa

El cerebro, en la mesa de enfrente replicó:

Déjelo señor humo, nunca quiere escucharme...por mas que le prevenga y le hable, él nunca quiere escucharme.

El hombre con su dedo apunta al cerebro:

¡Ya me has hecho mucho daño!...No te necesito.

El cerebro pavoneándose respondió:

-Yo tampoco- yo tengo la inteligencia.

-¡Y yo el movimiento!- Dijo el hombre.

El humo interrumpió la discusión.

Ustedes me recuerdan a mis padres. Mi madre siempre se queja que mi padre, el fuego, a veces me hace pequeño y quema sin dejarme crecer de manera abundante y espeso.
Pero no es de mi padre la culpa de mi crecimiento, sino del oxígeno. Si no es abundante, la combustión apenas producirá humo. Y aunque vivan quejándose, deben convivir los tres en armonía para que yo exista:

Materia + Fuego + Oxígeno = Humo.

Sean sinceros, prosiguió el humo, ¿Estando separados, han disfrutado del whisky, el puro y de la mujer?
El hombre y el cerebro comenzaban a entender.
-El cerebro necesita de órganos y el hombre necesita del cerebro.
Hombre + cerebro = Vida.

-No, no otra vez,- dijo el hombre-...¡¡Todo volvería a ser como antes!!.

-Claro- dijo el cerebro- Todo lo que querés es buscarte la ruina.
-El hombre culpa al cerebro y el cerebro culpa al hombre, pero en realidad ni uno ni el otro tienen la culpa. -Dijo el humo.

¡Ja! Rió el hombre...¿Y de quien es la culpa entonces?.

La culpa es del MIEDO.

Con solo escuchar esa palabra, el hombre y el cerebro quedaron paralizados.

-¿Lo ven?- Dijo el humo. El MIEDO es el culpable.

¿Y cómo nos deshacemos del MIEDO?. - Preguntaron.

El humo se dirigió al cerebro y le dijo:

-Tu eres quien maneja la razón, y te has hecho amigo del MIEDO, pero éste se ha hecho muy grande y tirano. En el cuerpo y cerebro no hay armonía.
Deberás entonces cambiar la letra i de lugar, para que tu amigo sea, en lugar de MIEDO, MEDIO.

-Es el "punto medio" de todas las cosas lo que debes hallar y no el "miedo".

El cerebro entendió el mensaje y volvió al hombre.
El hombre lo aceptó y juntos, como amigos que no se han visto en años,
corrieron por mas whisky,
muchas cajas de puros...
y muchas mas mujeres..
pero antes de empezar el festín, se prometieron a si mismos.
-Ahora tomemos, fumemos y tengamos diversión dijo - el hombre-

-Si, y voy a pegarle un patadón al miedo que irá a parar de bruces al Himalaya

- Dijo el cerebro- Pero...sin olvidarnos del "punto medio".

Eso mismo- dijo el hombre-
No nos olvidemos de tomar, fumar, y tener sexo hasta llegar al PUNTO de quedar MEDIO inconscientes. Y entre música, risas y gritos el felíz reencuentro tuvo lugar.

MORALEJA

"El punto medio, sirve para colocar bien el piolín y colgar un cuadro derecho"

"Tire el MIEDO a la mierda, déjese de joder y disfrute la vida a pleno"

viernes 11 de abril de 2008

CASA DE TÍTERES - Un libro de Isabel del Río Sanz


"CASA DE TITERES"

Isabel del Río Sanz

Joven escritora, oriunda de Barcelona, que cuenta con la ventaja sobrenatural de vivir en un bosque que no figura en los mapas, ni nadie ha visitado jamás.
Acompañada y custodiada por entidades embriagadas de imaginación, y árboles milenarios que le transmiten sus vivencias y conocimiento del alma.

Ella ha publicado su primer libro.

Pero el contenido de sus páginas demuestra que no es un libro de cuentos, a no confundirse.

Tampoco es una fábula pueblerina que contaban los abuelos, ni mucho menos, un relato de pobres diablos en una taberna de mala muerte.

Isabel, con mucha magia, ha plasmado en sus páginas una vivencia escrita, cuya protagonista es Anna y su vida.
Historia con tintes esotéricos, donde la venganza y el erotismo están presentes. El lector "visualiza" convirtiéndose en espectador privilegiado y sumergido entre sus protagonistas, sin ser visto por ellos.

En la vida de Anna se está adentro, no puede observarse desde afuera.
Es la realidad de Anna, y la puerta está abierta. Usted está invitado a pasar.
Sera su propia realidad mientras se anime a seguir leyendo.


Mas información acerca del libro y de su autora:
http://www.laodiseadelcuentista.blogspot.com/

viernes 28 de marzo de 2008

MI MEJOR CARA


Llegó y dejó su bolso sobre la mesa.
Me miró a los ojos y sin decir nada se sentó frente a mí. Era la primera vez que nos veíamos .
De su respiración, me llegaba una noche sin dormir, muchos cigarrillos y un licor que compró para regalar, ¿Regalarme?, pero se lo bebió. Evidentemente necesitaba algo.
Las mangas del sueter ya estaban muy estiradas, y el sudor de la ansiedad volcó entonces su primer gota sobre la mesa de madera.
Seguí con la mirada esa gota que se hizo añicos al caer y, en esa gota partida en cien pedazos, vi su cara fragmentada y entendí.
Empuje hacia adelante mi taza de café, se la ofrecí con el azúcar y la cuchara a ambos lados, sin haberla probado. No era suficiente o no era lo que buscaba.
Subí la mirada lentamente, y mientras pensaba en como salir de esta situación tensa, buscaba mi mejor cara.
Esa cara que te demuestra que toda petición es inútil.

Esa cara que lleva quien nunca entiende.

Esa cara que denota una diplomática indiferencia.

Esa cara no vino a mi y con deseperación, justo cuando ella ya había tomado aire como para pedirme, le respondí "No entiendo" disfrazando un acento inexistente, pero como lo haría un turista de Jupiter. Muy poco creíble, sin embargo ella no se rindió.
Entonces se puso más frontal y directa, y me insinuó una noche de lujuria.
Mi voluntad tembló y se corrompió y no se porque pero en ese preciso instante, esa cara que buscaba antes y ya no necesitaba, ahora apareció y con la boca abierta apenas pude balbucear un... AAAHHHHH !!!!.
Me miró a los ojos y sin decir nada se levantó, se fue a la mesa de al lado, y todo volvió a empezar.

viernes 14 de marzo de 2008

¡ BONA TARDA SALVADOR !

Cada vez que paso estás ahí.
Parado detrás de ese áspero y herrumbrado balcón, con esa mirada que incita a subir.

Cada vez que paso estás ahí,
y me parece que vas a gritarme:
¡Sube, nos cenaremos un delfín que el altísimo me dió y otro envuelto que hice yo!.
¿Que hiciste vos un pez?
- Sí, esta hecho de papel e imaginación.
¿Pero porque está envuelto ?.
Y con esos ojos desorbitados murmuras:
-¡Pues porque está muerto,
aunque la imaginación con la que ha sido creado, no puede matarse!.
Respiro profundo, niego con la cabeza y sigo.

Cada vez que paso estás ahí,
y a pesar de esa quietud de papel, me parece oler el aceite hirviendo de tu sartén.
Con esa pose desafiante en blanco y negro, le pegas un guantazo al mundo del color mostrándole que en esa fotografía, inmortalizaste dos segundos de tu mundo interior: No te importa nada de nada.
¿Locura?...No, simplemente otra idea.
Cada vez que paso estás ahí,
y se repite ese diálogo una y otra vez.
Te muestro el vino y el pan derritiéndose en mis manos. ¡Por fin te veo sonreir!!
Tus pinceles ahora tocan una sardana y no alcanzo a comprender, pero esta vez voy a subir.

martes 29 de enero de 2008

LA BODA CATALANA

Dicen que una noche de mayo, Baco se paseaba por Pau Claris, seguido de una multitud de catalanes dispuestos a pasarla bien.
Es que iba a celebrarse una boda, y en el camino, se toparon con Tolonario el viajero.
Baco, ni lerdo ni perezoso, comenzó a tentar al duende interior del ocasional transeúnte, ese duende que todos tenemos dentro, pero que esta contenido dentro de una celda llamada conducta.
El duende, comenzó a desperezarse después de un largo sueño y comenzó a reir, y bailar y obligaba al desprevenido Tolonario a decir muchas cosas que a algunos les provocaba risa y a otros los hacía taparse los oídos.

Tolonario se sintió invadido y avergonzado. Acalló a su duende diciéndole: "¡Yo jamás bailo ni me pongo ebrio!".

Todos se burlaron de él y Baco implacable y seguro, pero ante todo sabio, advirtió en el viajero solitario, que su camino andado, era sombrío y agotador. Entonces le ofreció, una maravillosa copa dorada con un perfumado elixir.

Vamos bebe - Le dijo al viajero -Esta es la antorcha que iluminará tu camino y calmará tu fatiga.

Tolonario acerco sus labios a la copa, y al percibir el aroma irresistible del vino color rubí, intentó alejarse pero, sobre la superficie del contenido, se vió reflejado a si mismo bailando desalineado y felíz, contento y rodeado de muchos amigos.

Desconfiado, pensó que se trataba de su duende interior que trataba de engañarlo para tomar el control de su vida, y convertirlo en un pobre hombre sin rumbo. Pero por otra parte, era tan grande la tentación de verse y sentirse tan felíz como se veía en el interior de la copa, que respiró profundamente y se arriesgó. Entonces él bebió y todos a su alrededor le dieron una calurosa bienvenida.
Entró a la boda junto a Baco y los catalanes y Madrigal, próximo a contraer enlace con la bella Debis, le dió la bienvenida y le ofreció tabaco.
Era una fiesta extraordinaria, llena de todo y carente de nada, era perfecta, abundante y eterna.
Tolonario el viajero, bailó, rió, y se divirtió como muy pocas veces en su vida. Probó los mas exquisitos placeres de la carne y a las criaturas deliciosas del cielo y el mar. También conoció varias deidades femeninas, y hasta le juró su amor eterno a un salmón.
Se atragantó con las cataratas del vino y las perlas y se durmió cantándole a una botella de pacharán.
Cuando se despertó a causa de las ruidosas carcajadas, vio que aquella fiesta seguía a pleno. Como pudo y zigzagueando, se dirigió hacia la salida y retomó el camino. Baco, junto a Madrigal y los catalanes lo alcanzaron y le preguntaron porque se iba.

Tolonario, preocupado por no perder su camino, les dijo que cuando partió de Santos Lugares, imaginaba un recorrido duro y escabroso y que ese debería ser su destino, pero que jamás imaginó que en el trayecto encontraría un momento de tanta felicidad y gozo. Les agradeció su hospitalidad y se marchó.
Baco y sus seguidores, que apenas podían mantenerse en pie, lo saludaron y como reflexión final le aconsejó: "Entonces Tolonario, debes correr riesgos mas seguido, no lo olvides".
Tolonario no menos mareado, negó con la cabeza y juró no volver a arriesgarse.

-Si me arriesgo, mi señor, puedo perder el rumbo. -Exclamó.

A lo que Baco le respondió:

-Si no te arriesgas, te pierdes "LA OPORTUNIDAD".